¿Cúal es el restaurante más antiguo del mundo?

Los restaurantes son como nuestro segundo salón de casa: Nos encanta ir a ellos a disfrutar y comer lo que más nos apetezca mientras vemos la tele o echamos el rato con la compañía que tengamos. Nosotros amamos tanto los buenos restaurantes que nos hemos preguntado cuál fue el primero en el mundo, el más antiguo. Y la respuesta quizás te sorprenda: ¡Está en España!

Si eres viajero gastronómico o simplemente no te quieres perder locales con valor histórico, en tu ruta no puede faltar una visita al restaurante más antiguo del mundo. Y no hace falta irse muy lejos, porqué se encuentra en España, en concreto en la calle Cuchilleros de Madrid (Junto a la Plaza Mayor). Os presentamos “el Sobrino de Botín”, el restaurante más antiguo del mundo, en activo des del año 1725 y presente en el Libro Guinness de los Récords.

Este restaurante fue fundado por el francés Jean Botin, quién se casó con una asturiana y decidieron quedarse a vivir en España. Su nombre inicial fue el de “Hostelería Botín”, ya que el lugar no se trataba completamente de un restaurante, sinó más bien de una posada que ofrecía al público comida y alojamiento. Algo anecdótico que afirma esto es que en el siglo XVI, los clientes debían llevar su propia comida para asarla en el restaurante de la posada, puesto que los carniceros de la época consideraban intrusismo que se sirviera carne directamente des del restaurante.

Después del fallecimiento de la pareja, que no tuvo descendencia, el negocio fue heredado por sus sobrinos (De ahí su nombre) y ya en 1930, la propiedad del local pasó a la familia González Martín, quienes hoy en día siguen regentando el local.
La fama internacional de este local no solo se debe a que fue el primer restaurante del mundo, si no el paso por su salón de grandes personajes de la historia como Ernest Hemingway (Se pasaba las horas en este restaurante y lo citó incluso en una de sus obras), Goya, Pérez Galdós y Truman Capote.

Su horno original, desde que comenzó a funcionar hace 286 años, continúa asando leña de encina las 24 horas del día para disfrutar de una buena carne de cochinillo y cordero, entre otras especialidades cárnicas. Si estáis deseando ir para probarlo y respirar tantos años de historia y anécdotas, debéis reservar con antelación porqué siempre están llenas.

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